Claves sobre la gestión de residuos peligrosos

Adalmo tiene como uno de sus objetivos principales realizar la gestión de residuos industriales peligrosos con las mayores condiciones de seguridad, de forma que se proteja la salud de las personas y del medio ambiente.

Casi siempre resulta fácil distinguir entre los residuos peligrosos y los que no lo son, pero hay casos, sobre todo en la industria, en que es más difícil distinguirlos bien porque los procesos son diferentes o porque se le añaden nuevas sustancias que hacen dudar.

En algunas ocasiones un mismo residuo puede considerarse a veces residuo no peligroso y otras residuo peligroso, según cual haya sido su uso. Por ejemplo, un envase metálico es no peligroso en principio, pero si ese mismo envase ha contenido algún residuo peligroso, aunque ya no lo contenga pasa a considerarse envase peligroso.

¿Cómo distinguimos un residuo peligroso?

El primer paso es identificar y clasificar adecuadamente los residuos, consultando la lista de Códigos LER (Lista Europea de Residuos) donde aparecen todos los residuos y un código numérico que sirve para clasificarlos. En esta lista los residuos peligrosos aparecen con un asterisco y los no peligrosos sin él.

También se puede determinar si es peligroso comprobando si reúne una o más de las siguientes características de peligrosidad consultando la etiqueta o ficha de seguridad del producto: Explosivo, Inflamable, Irritante, Tóxico, Cancerígeno, Corrosivo, Infeccioso, Mutagénico, Ecotóxico, etc.

En resumen, el productor del residuo debe facilitar una información precisa ya que la clasificación de los residuos peligrosos tiene importantes consecuencias en su posterior tratamiento y en las medidas de seguridad que los gestores debemos tomar.

Para evitar que estos residuos peligrosos causen daños a las personas o al medio ambiente, es necesario cumplir lo dispuesto en la Ley 22/2011, tanto para su almacenamiento como transporte y tratamiento:

  • Almacenamiento: se debe realizar en unas condiciones adecuadas tanto de higiene como de seguridad, y la duración máxima de este almacenamiento será de 6 meses.
  • No se pueden mezclar entre ellos o con otras categorías de residuos, ni diluir.
  • Envasado de modo que se evite la pérdida de contenido y con materiales sólidos y resistentes.
  • Etiquetado según la norma recogida en el Real Decreto 833/88 sobre residuos tóxicos y peligrosos.
  • Información: los productores de residuos peligrosos deben contar con la debida autorización administrativa, llevar un registro de su producción, notificar cualquier incidencia (derrame, vertido) y utilizar los documentos oficiales para su traslado.
  • Prevención: preparar y presentar un estudio de minimización de residuos peligrosos cada 4 años, si se generan más de 10 toneladas anuales de residuos peligrosos.

En Adalmo somos expertos en la gestión de residuos peligrosos desde 1997, estando autorizados por el Govern de les Illes Balears para realizar la retirada, transporte, almacenamiento y tratamiento de actualmente más de 650 tipos de residuos no peligrosos, peligrosos y sanitarios.

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