En esta nueva edición, más de 8.500 ciclistas llegados de todo el mundo se dieron cita para recorrer las espectaculares carreteras de la isla en las distancias de 167, 226 y 312 kilómetros, con salida y llegada en Platges de Muro. Una jornada marcada por el compañerismo, la pasión por el deporte y el respeto por un entorno único que convierte a esta prueba en una de las más importantes del calendario internacional.
Desde Adalmo, tuvimos nuevamente el orgullo de formar parte de esta gran cita, asumiendo la gestión de los residuos generados durante el evento con un objetivo claro: garantizar una correcta recogida y seguir avanzando hacia los estándares de residuo cero.
El dispositivo se centró especialmente en los puntos de avituallamiento de Esporles (Sa Granja d’Esporles), Banyalbufar (Coll de sa Bastida) y Lloseta, donde se llevó a cabo una labor clave de recogida selectiva y concienciación. Gracias a este trabajo, se recogieron más de 3.200 kg de residuos, de los cuales más de 2.000 kg correspondieron a envases mezclados de plástico, más de 800 kg a residuos sólidos urbanos y más de 400 kg a envases de papel y cartón.
Estos resultados reflejan no solo la magnitud del evento, sino también la importancia de contar con una gestión responsable que minimice el impacto ambiental y promueva buenas prácticas entre todos los participantes. La implicación de ciclistas, organización y equipo técnico fue fundamental para lograr una correcta separación de los residuos y avanzar hacia un modelo más sostenible.
La Mallorca 312 vuelve así a consolidarse como un ejemplo de cómo el deporte y el respeto por el medio ambiente pueden ir de la mano. Para Adalmo, formar parte de iniciativas como esta refuerza nuestro compromiso con la sostenibilidad, el cuidado del entorno y la promoción de hábitos responsables.
Seguimos trabajando para que cada evento sea una oportunidad para generar un impacto positivo, contribuyendo a un futuro más limpio y sostenible para todo.

