¿Sabemos reconocer residuos peligrosos?

Un residuo se considera peligroso cuando tiene unas características en su naturaleza que hace de él un material con riesgo para la salud o el medio ambiente.

Casi siempre resulta fácil distinguir entre los residuos peligrosos y los que no lo son, pero hay casos, sobre todo en la industria, en que es más difícil distinguirlos bien porque los procesos son diferentes o porque se le añaden nuevas sustancias que hacen dudar.

En algunas ocasiones un mismo residuo puede considerarse a veces residuo no peligroso y otras residuo peligroso, según cual haya sido su uso. Por ejemplo, un envase metálico es no peligroso en principio, pero si ese mismo envase ha contenido algún residuo peligroso, aunque ya no lo contenga pasa a considerarse envase peligroso.

¿Cómo distinguimos un residuo peligroso?

Lo primero que debemos consultar es la lista de Códigos LER (Lista Europea de Residuos) donde aparecen todos los residuos y un código numérico que sirve para clasificarlos. En esta lista los residuos peligrosos aparecen con un asterisco y los no peligrosos sin él.

También se puede determinar si es peligroso comprobando si reúne una o más de las características de peligrosidad enumeradas a continuación: Explosivo, Oxidante, Fácilmente inflamable, Inflamable, Irritante, Tóxico, Cancerígeno, Corrosivo, Infeccioso, Tóxico para la reproducción, Mutagénico, Sensibilizante, Ecotóxico, etc.

En resumen, para saber los peligros de los residuos hay que acudir a la Lista de códigos LER y, si sigue habiendo dudas, comprobar si tienen alguna de las características de peligrosidad.

La gestión de residuos peligrosos tiene unas exigencias adicionales tanto para su almacenamiento como transporte y tratamiento:

  • Almacenamiento: se debe mantener en unas condiciones adecuadas tanto de higiene como de seguridad, y por un plazo de 6 meses máximo.

  • No se pueden mezclar entre ellos o con otras categorías de residuos.

  • Envasado y etiquetado: según la norma recogida en el Real Decreto 833/88 sobre residuos tóxicos y peligrosos.

  • Información: los productores de residuos peligrosos deben contar con la debida autorización administrativa, llevar un registro de su producción y destino, notificar cualquier incidencia (derrame, vertido) y utilizar los documentos oficiales para su traslado.

  • Prevención: preparar y presentar un estudio de minimización de residuos peligrosos, si se generan más de 10 toneladas anuales de residuos peligrosos.

En Adalmo somos expertos en la gestión de residuos peligrosos desde 1997, estando autorizados por el Govern de les Illes Balears para realizar la retirada, transporte, almacenamiento y tratamiento de actualmente más de 650 tipos de residuos no peligrosos, peligrosos y sanitarios.

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